Buscar
martes 21 noviembre 2017
  • :

Virus reactivó ganancias de criadores de cerdos en México

El virus de la diarrea porcina (PEDv, por su sigla en inglés) reactivó las ganancias de los porcicultores mexicanos, por la subida del precio de la carne de cerdo y el descenso de la cotización de los granos, principalmente el maíz.

Un reporte que envió el gobierno mexicano a la Organización Mundial de la Salud Animal detalla que 83 granjas de México fueron afectadas por el virus en 17 estados hasta el 21 de mayo pasado.

Este virus, que también se expandió por Estados Unidos, el mayor suministrador externo de México, fue un duro golpe financiero para los dueños de las granjas afectadas, pero también un alivio para resto de los porcicultores mexicanos, quienes ya llevaban dos años con precios ajustados por la subida de las cotizaciones de los granos.

A finales de mayo pasado, el precio del cerdo en pie tuvo una subida interanual de 36.8% en el Distrito Federal, a 30.2 pesos el kilo, y en Chicago escaló 39.9%, a tasa anual, hasta llegar a un equivalente de 32.5 pesos el kilo.

El virus se detectó en México en agosto del 2013 y produjo una subida rápida de los precios, que se han mantenido altos desde entonces, y todavía podrían escalar más, según Juan Carlos Anaya, director general del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), porque la demanda crece estacionalmente en el verano y tiene su pico en diciembre.

En contraste, la cotización del maíz cayó a tasas interanuales de 23.8% en Chicago y 12.8% en México, a finales de mayo.

Se espera que en todo el año se intensifique la crianza y engorda. De acuerdo con datos de la Secretaría de Agricultura, la producción mexicana de carne de puerco fue de 412,840 toneladas de enero a abril del año en curso, un alza interanual de 2.6 por ciento.

Ven mayor retabiliadad

“El virus ha propiciado una mejor rentabilidad y el sector está incrementando la producción”, comentó Anaya.

Los cuatro mayores estados productores de puerco han presentado brotes del virus, pero también han incrementado su producción: Jalisco (2%), Sonora (2.2%), Puebla (11.9%) y Veracruz (14 por ciento).

El virus es muy similar a la gastroenteritis transmisible del cerdo (GET), enfermedad común en este tipo de animales. Aunque la PEDv es más grave en los lechones recién nacidos. De acuerdo con las autoridades sanitarias, el virus no puede ser transmitido a humanos, ni afecta el suministro de alimentos humanos.

Crecen hasta en 30%: Demanda eleva los precios de los porcicultores

Productores de cerdo se recuperan de las pérdidas que se registraron en el sector durante el 2013, debido a la baja del precio del cerdo, luego de que este año se registraran incrementos de entre 12 y 30%, motivados por una fuerte demanda de carne a nivel nacional e internacional.

Alejandro Ramírez, director general de la Confederación de Porcicultores Mexicanos, dijo en entrevista que en México no se vincula el aumento de los precios con la enfermedad de la diarrea porcina, que tiene más de un año que se detectó, esto es “derivado de una tendencia internacional y segundo, por una mayor demanda, en el 2013 se cerró con 600 gramos más de carne, comparado con años atrás, que era de 100 gramos, pero en el 2013 los precios estuvieron por debajo”.

El precio de finales de diciembre y principios de enero era de 25 pesos por kilo de cerdo en pie, y a la fecha se ha incrementado 12% y se ubica en 28 pesos al productor; sin embargo, al detalle (mercados y tiendas de autoservicio) el incremento ha sido de hasta 30 %. El director de la Confederación de Porcinos dijo que el nivel de precios será estable para lo que resta del año, “es importante destacar que no estamos arriba de la inflación general, en cuanto a carne de cerdo y al consumidor se trata”.

Ramírez explicó que en el inicio del 2014 se tenía una proyección de crecimiento cercana a 3%, pero la semana pasada se hizo un ajuste a la alza de 4% de aumento de la producción, derivado de esta fuerte demanda.

México consume 16.6 kilogramos per cápita al año, pero países como Dinamarca hasta 60 kilos. (Con información de María del Pilar Martínez)

Fuente: El Economista