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martes 21 noviembre 2017
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Plan Hemisférico de Erradicación de Fiebre Aftosa, situación actual de Venezuela

Por: Julián Castro Marrero

A raíz de la visita a nuestro país de una delegación de Pan-aftosa, OIE y FAO para reunirse con las autoridades nacionales en materia de sanidad animal para tratar sobre el plan hemisférico de erradicación de fiebre aftosa, he recibido consultas de los ex alumnos del posgrado de Medicina Preventiva de LUZ y de representantes de FEDENAGA, de los Industriales de la Carne, de ASOFRIGO y de profesionales ligados a la industria de biológicos y fármacos químicos veterinarios para conocer mi opinión sobre la actual situación del programa nacional y la ruta a seguir para que Venezuela, definitivamente se equipare a los avances alcanzados en Sudamérica en lo que respecta a los objetivos y metas del referido plan.

Plan Hemisférico de Erradicación de Fiebre Aftosa

Plan Hemisférico de Erradicación de Fiebre Aftosa, actual situación de Venezuela.

En este sentido para responder a la citada consulta, a continuación se señalan algunas acciones, que ya incluso se han sugerido al servicio nacional a través de una consultoría en fecha anterior, que podrían dar piso a alcanzar la erradicación en el territorio nacional.

En los momentos actuales la situación de Venezuela con respecto a Fiebre Aftosa se categoriza en una condición de endémica. De acuerdo a sus registros de detección de ocurrencia clínica, análisis de las evidencias epidemiológicas y resultados de laboratorio se identifica la existencia de circulación viral.

Con la coexistencia de ecosistemas endémicos primarios, secundarios y para-endémicos; manteniendo el riesgo de infección en la población animal susceptible a la enfermedad.

El país ha venido desarrollando un programa de control de la enfermedad que ha obtenido logros importantes en materia sanitaria y de desarrollo institucional, alcanzando un estatus sanitario de control avanzado de la Fiebre Aftosa.

Aun cuando se reportan altas coberturas de vacunación, el nivel inmunitario poblacional no ha alcanzado niveles suficientes para cortar el ciclo endémico y eliminar la actividad viral, aunado al hecho de existir debilidades en el diagnóstico de laboratorio y el control de transito de animales y sus productos.

No ha tenido el programa las condiciones necesarias para lograr la erradicación, en términos coloquiales ha faltado el “punch”, producto de dificultades organizacionales, de infraestructura, de coordinación con el sector privado y de continuidad administrativa.

Ante esta situación, con el fin de optimizar el uso de los recursos disponibles y el tiempo, así como para adecuarse a las exigencias del Plan Hemisférico de Erradicación de Fiebre Aftosa se requiere elaborar y ejecutar un programa, a cinco años, para erradicar la enfermedad.

El programa debe definir sus etapas, actividades, metas y duración en cada una de ellas y algo de suma importancia sus costos presupuestarios.

Ya en anterior oportunidad el país contó con un programa que reunía estas condiciones e incluso con evaluación ex ante, y no fue posible conseguir a nivel ministerial la asignación presupuestaria.

La decisión política debe ser alcanzada a nivel presidencial y ministerial con la aprobación del programa y su presupuesto total a través de norma legislativa, para asegurar su continuidad administrativa.

Solo con un propósito expreso de erradicar, sin apoyo administrativo y presupuestario, no se adelanta, y para muestra un botón, es lo que ha pasado en los últimos años.

Es oportuno puntualizar algunas líneas de acción, que se consideran necesarias desarrollar, algunas con comitantemente a la elaboración del programa y desarrollo del lobby correspondiente para lograr la decisión política de su instrumentación, para dar la atmosfera y la base de sustentación institucional:

A) Crear una atmosfera de desafío, capacidad y estimulo al orgullo nacional en el interior del gobierno y en los miembros de la cadena productiva pecuaria, en función de incorporarse a los avances logrados por los países sudamericanos en materia de la erradicación, para alcanzar el apoyo político en todos los niveles de gobierno y de la sociedad civil para con el propósito del programa.

B) Establecer y/o mantener a nivel central, regional y local activos espacios de concertación y participación de los representantes de la cadena productiva pecuaria, gremios profesionales, instituciones de educación superior y agencias de cooperación técnica para incorporar sus experiencias técnicas y gerenciales, movilizar recursos, obtener aceptación de las medidas sanitarias a adoptar, facilitar o ejecutar operaciones y adelantar evaluaciones periódicas de la marcha del programa; utilizando la evaluación como instrumento de participación.

C) Fortalecer la infraestructura de campo y laboratorio como una condición vital creando capacidad de operación con recursos de utilización exclusiva del programa. Atendiendo las necesidades establecidas en el diseño del programa, incrementando la cobertura de las unidades locales de atención veterinaria al aumentar su numero y normar la acreditación de Médicos Veterinarios de ejercicio privado, para que se facilite su incorporación en las actividades de vacunación y vigilancia epidemiológica.

En las unidades de epidemiologia existentes en cada estado crear una unidad de emergencia, que apoye a las oficinas locales en la atención y control de los focos de enfermedades vesiculares detectados o denunciados. Con el mismo personal adscrito se constituirían, no obstante serían especialmente capacitados, y contarían con el equipo y materiales exigidos para su labor.

D) Disponer de manuales de procedimientos para los temas de control de focos, control de transito, control de vacunas y vacunaciones y control en puertos, aeropuertos y fronteras; objeto de aumentar eficiencia en estas áreas del servicio y facilitar la incorporación y/o rotación de personal.

E) Instaurar mecanismos administrativos que establezcan el manejo del control sanitario del tránsito de animales y sus productos por parte de la Dirección de Salud Animal Integral, así como implantar y exigir los requisitos y sanciones y llevar las estadísticas de temporalidad, cantidades, tipo, origen, destino y finalidad.

F) Obtener el mayor provecho de los acuerdos bilaterales y multilaterales, de las membrecías en organismos de cooperación técnica y/o financiera, así como de la presencia y ofertas de colaborar en asistencia técnica y capacitaciones, ya que es una acción que permite movilización de recursos y aportes tecno-científicos.
Por otra parte actualizar los compromisos adquiridos en ese ámbito, como es el caso del Plan Hemisférico de Erradicación de Fiebre Aftosa y los Convenios Sanitarios de Frontera, y asistir a las reuniones programadas por las organizaciones internacionales del sector, a las cuales el país es invitado, y hacerlo con personal calificado.
Utilizar las relaciones bilaterales y cooperación de las agencias para organizar una visita a otros países de observación de la organización y funcionamiento de sus programas.

G) Mantener una articulación intersectorial e interinstitucional objeto de crear un tejido de organización para la cooperación dentro del sector pecuario, en especial con los componentes afines de agricultura, salud, educación, ambiente y finanzas en función de posicionar el programa.

H) Incorporar la descentralización, el desarrollo local y la delegación de funciones o privatización, para disponer con este enfoque de dependencias administrativas mas dinámicas, ágiles administrativamente, permeables, con mas peso en la toma de decisiones y comprometidas con el proceso. Que darían eficiencia al programa para desarrollar las numerosas tácticas y operaciones que componen la gestión exigida por una gestión de erradicación.

I) Definir e implementar una política de comunicación, promoción y divulgación que indique la conveniencia de la erradicación de esta enfermedad, y contemple datos de los beneficios económicos y de otra índole que reciben los miembros de la cadena productiva pecuaria, sobre todo los pequeños productores de especies susceptibles, y la sociedad civil en general. Actividades donde la industria de producción y distribución de vacunas hay que incorporarla y activar su cooperación.

J) Adelantar un plan continuo de capacitación de los funcionarios en el marco del programa y su propósito y objetivos, para mantener un nivel de excelencia en la formación técnica, administrativa e institucional del personal de los diferentes niveles de la organización, incluyendo empleados y obreros.
Creando en el personal técnico, para-técnico y administrativo una conciencia de eficacia, de capacidad de servicio, del deber cumplido, de asumir que el rendimiento e imagen de las dependencias institucionales dependen de sus responsabilidades.

K) El sistema de información es la base de sustentación del edificio que es el programa y el funcionamiento de los sistemas de producción, el comportamiento epidemiológico de la enfermedad y las actividades que realiza el servicio para llevar a cabo la erradicación producen un caudal de información que hay que recolectar, procesar y analizar. Ahora bien el análisis debe dar resultados coherentes y sólidamente sustentables para ser creíbles, por lo tanto es un tema de llevar con mucho cuidado en los servicios.

En nuestro caso se dispone de un sistema actualizado técnicamente y de reciente diseño para atender las diferentes áreas de la Dirección de Salud Animal Integral, no obstante habría que hacer algunos ajustes para cubrir las necesidades que establezca el programa de erradicación de la fiebre aftosa.

Hay que laborar para que el sistema de vigilancia epidemiológica tenga la sensibilidad necesaria para detectar cambios de la situación sanitaria que ameriten una rápida respuesta. Así como crear niveles adecuados de conocimiento en técnicos y productores, de forma de no sobrecargar los servicios sanitarios en actividades de investigación, por denuncias mal fundamentadas. Además creando en la comunidad conocimiento de los signos de la enfermedad, así como un sistema de formación continúa de recursos humanos (veterinarios y técnicos) en el diagnóstico clínico y en investigación epidemiológica, del mismo modo apoyándose en un fortalecimiento del diagnóstico de laboratorio, en especial en diagnóstico diferencial.

Actualmente el sistema debe activarse más en el campo para aumentar su sensibilidad. Vale decir incrementar sus unidades informantes y la producción de alertas y boletines para sus usuarios internos y externos al instituto. El informar va a estimular las notificaciones y el interés por las acciones del servicio, así como se da a conocer la manera de participar en el o en los planes de sanidad animal.

Ante una baja notificación y registros de ocurrencia hay que hacer la vigilancia activa. Con encuestas de opinión y vigilancia de mataderos. Del mismo modo incorporar en la investigación y control de los focos, que sean notificados o detectados, pruebas serológicas o aislamiento viral por Probang; y evaluar el control de los focos con indicadores que nos puedan señalar sí existen fallas en su realización, indicadores estos ya señalados.

Es fundamentalmente identificar las variables y factores críticos que hacen mantener la circulación viral, y caracterizar las mejores opciones de intervención para cortar el ciclo de propagación.

Asimismo, junto con monitorear parámetros de morbi‐mortalidad y frecuencia temporo-espacial de la ocurrencia clínica de la enfermedad.

L) Mejorar la oportunidad de notificación con la revisión y perfeccionamiento de los mecanismos de detección precoz de focos de infección o enfermedad clínica, los procedimientos de control de episodios y adecuar los sistemas y métodos de emergencia para evitar la difusión de la enfermedad.

La atención inmediata, seguimiento y evaluación del control de los focos debe ser una bandera del servicio. Al personal técnico de las unidades de epidemiologia y oficinas locales hay que crearles esta disciplina para evitar la propagación de la enfermedad y conocer realmente su ocurrencia y comportamiento. Establecer el origen del episodio y su diagnóstico diferencial tiene que ser filosofía de estos profesionales.

Instaurar las unidades de emergencia, en cada estado, para apoyar las unidades locales en la atención de los focos y utilizar simulacros a manera de adiestramiento continuo hace disponer de una maquina aceitada para asegurar la contención de la difusión de la fiebre aftosa, que es su control.

Incrementar el conocimiento de su presentación y caracterizar cada vez más el riesgo de su aparición consolidan los conocimientos que dan base para su erradicación.

La capacitación y disciplina en este materia es parte fundamental del cuerpo de inteligencia del programa, todos los esfuerzos para constituir y equipar las unidades de emergencia y oficinas locales con el propósito de controlar los eventos sanitarios de vesiculares serán de especial utilidad para la meta de erradicar.

M) Fortalecer en campo y laboratorio la capacidad técnica y de infraestructura del sistema de control de calidad de la vacuna anti aftosa, que considere además de los requisitos de potencia e inocuidad, los de pureza a fin de bajar la interferencia en la interpretación de resultados de pruebas serológicas para vigilancia activa, en relación a ausencia de PNC.

Mantener más de una finca de terneros sensibles para el control de calidad de la vacuna anti aftosa, objeto de prever emergencias por la aparición de episodios. Además, realizar ensayos a nivel de fincas para conocer el comportamiento del biológico y medir los niveles de inmunidad del rebaño alcanzados en los diferentes grupos etarios de la población vacunada.

L) Readecuar la capacidad de diagnóstico de laboratorios para responder a la demanda de la vigilancia epidemiológica en lo relacionado con los aspectos de bioseguridad, garantía de la calidad de los biológicos utilizados, diagnostico de enfermedades vesiculares, caracterización de cepas actuantes y diagnóstico diferencial.

Disponer del laboratorio de diagnóstico de una respuesta rápida y de emergencia, en diagnóstico primario de enfermedades vesiculares y diagnóstico diferencial para fiebre aftosa, ante la ocurrencia de eventos sanitarios con signos clínicos compatibles con enfermedades vesiculares.

Utilizar el laboratorio de referencia para las Américas en función de la adopción de normas, caracterización de cepas, dotación de biológicos y reactivos y la capacitación de personal. Con envíos periódicos de las cepas de virus de fiebre aftosa aisladas para que sean sometidas a los estudios de caracterización que correspondan.

En la brevedad iniciar un plan de adiestramiento y actualización continua para personal técnico en Pan-aftosa y para para-técnicos en los laboratorios del INIA, de tal manera de mantener la disponibilidad continua de personal formado en estas materias, ya que es un personal muy especializado, de difícil sustitución.

Mantener ensayos de campo a nivel de fincas para hacer seguimientos al comportamiento de los diferentes tipos de vacuna anti aftosa, que se utilicen en el ámbito nacional, midiendo la inmunidad conferida en los diferentes grupos etarios que componen el rebaño. Para lo cual se utilizaría la participación y cooperación de la industria proveedora del biológico.

En conjunto el Laboratorio de Vesiculares del INIA y la Jefatura del Programa mantendrán capacitaciones periódicas para el personal de campo, oficial y privado, en materia de la toma, conservación y envío de muestras para el diagnostico de las enfermedades vesiculares.

Introduciendo como rutina la utilización del aislamiento viral a través del Probang en las investigaciones de las denuncias y notificaciones de la presencia de focos de enfermedades vesiculares.

Castromarrero45@gmail.com 9/2/2017.-