UCV Maracay posee la mayor colección entomológica

Una parte importante de la historia evolutiva y de la biodiversidad de Venezuela,se encuentraen el primer edificio del hasta ahorainconcluso proyectodel Museo del Instituto de Zoología Agrícola Francisco Fernández Yépez (MIZA) de la Universidad Central de Venezuela (UCV),núcleo Maracay. Lacolecciones,de aproximadamentecuatro millones de especímenes de insectosperfectamente conservados por investigadores venezolanos,representa la muestra más importante del país y se encuentra entre la tercera o cuarta de América del Sur.

Entomología 1

La labor de recolección y clasificación de estos animales fueiniciada en 1948 por el ingeniero y profesor Francisco Fernández Yépez, con la intención de contribuir al aprovechamiento consciente, sustentable y científico de la biodiversidad tropical, además de servir como espacio recreativo y educativo para la comunidad aragüeña, sin embargo, no fue sino hasta 1989 cuando se uniformizan los procedimientos y el funcionamiento de las colecciones, integrándose bajo la figura del MIZA.

El Proyecto

El diseño arquitectónico original de este sueño de las ciencias naturales, diseñado por elarquitecto Pablo Lasala, en principio abarcaba unos 40 mil metros cuadrados del núcleoregional de la UCV, ubicado en El Limón, edificación pensada para el disfrute de la comunidad y el estudio de la biología de los animales que incluía, entre otras cosas, un gran auditorio, salones de exposición y un salón de preparación de museología.

Sin embargo, a pesar de la majestuosidad de este proyecto diseñado por la empresa del Instituto de Urbanismo de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela (Insurbeca), para el año 2002 aproximadamente, luego que la Gobernación de turno, Fundación Polar, Pepsi Co. Internacional y la UCV, invirtieran 2.930.000.000,00 bolívares (de los viejos) el proyecto quedó sin patrocino con solo la culminación de tres módulos de los más de 20 que incluía el proyecto original, edificio que tras algunos años de abandono total, fue habilitado recientemente por los profesores encargados de la colección.

Actualmente el MIZA funciona como centro de clasificación de especímenes que es visitado por estudiantes del todo el país, científicos internacionales, e incluso niños en edad escolar quienes, mediante visitas programadas, tienen la oportunidad de conocer los “bichos” más llamativos y extraordinarios de la colección.

La Colección de Insectos

Escarabajos, mariposas, cucarachas, libélulas, moscas, mosquitos y saltamontes son algunos de los animales cuyas modificaciones evolutivas abundan en esta impresionante colección de 4 millones de especímenes.

Vilma SaviniPalumbo, investigadora en taxonomía y morfología de los insectos, con más de 24 años de trayectoria en el MIZA, considera invalorables los resultados que hoy se tienen gracias a 40 años de recolección de investigadores pioneros en este proyecto e intercambios con museos europeos.La colección incluye especímenes de casi todo el continente, desde México hasta Argentina, e incluso conserva especies prestadas por el Museo de Londres del año 1890.

“De los insectos es mucho lo que podemos aprender, ya que estos animales son diversos en sus funciones biológicas, son parte del equilibrio del ecosistema del planeta, aunque algunos sean considerados plagas, el aprovechamiento de su aporte natural podría ser la clave para mejorar procesos agronómicos, sanitarios y quizás médicos”, afirmó al respecto la doctora Savini, especialista con al menos 24 proyectos de investigación publicados y directora del MIZA.

El museo además cuenta con una pequeña colección de arácnidos obtenidos a través de una donación del profesorManuel Ángel González Sponga, reconocido zoólogo oriundo de Guatire,dedicado al estudio sistemático y taxonómico de los arácnidos de Venezuela. González es reconocido también como biólogo, aracnólogo y docente universitario de trayectoria memorable.

Actualmente una parte de la colección se encuentra digitalizada, gracias a un premio que obtuvo el MIZA en un concurso de la fundación de biodiversidad estadounidense JRS, que ha permitido, aparte de documentar fotográficamente el trabajo, iniciar la creación una plataforma digital que permita mostrar los logros de esta institución venezolana al mundo entero.

Seis profesores, un hacedor, un jardinero y cinco docentes más, integran el equipo humano que con su creatividad mantiene en funcionamiento al MIZA, a pesar del presupuesto universitario con el que cuentan.

Fuente: El Periodiquito