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martes 11 diciembre 2018
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Las plagas transmiten dolencias como la salmonelosis

El incremento de la temperatura durante el verano hace que aparezcan en los hogares plagas de cucarachas, hormigas, ácaros, moscas, mosquitos, avispas, arañas, ratas, ratones, termitas y chinches, que pueden provocar daños estructurales en las viviendas y son transmisoras de numerosas enfermedades (salmonelosis, histoplasmosis, fiebre, diarrea, etc.), según la Asociación Nacional de Empresas de Control de Plagas (ANECPLA).

También los gatos y perros abandonados, así como las aves (especialmente palomas y gaviotas), cuando establecen sus nidos en los edificios, pueden considerarse “plagas en aumento”, según la organización. Para buscar una solución a las grandes concentraciones de aves en las ciudades, ANECPLA ha editado recientemente la ‘Guía de buenas prácticas para la gestión de plagas de aves urbanas’, dirigida a profesionales de control de plagas, gestores municipales y ciudadanos en general, donde se recoge toda la información necesaria y las medidas que se pueden tomar al respecto.

En cuanto a los daños en la salud, los roedores, a través de sus heces y orinas “pueden provocar enfermedades como la salmonelosis, leptospirosis, diarreas o fiebres”. Por otro lado, “la salmonella, el estreptococos o E. Coli son bacterias transmitidas por las cucarachas”. Las palomas son portadoras de organismos patógenos que “pueden transmitir salmonelosis, histoplasmosis, ornitosis o criptococosis”, además de ser hospedadores de ectoparásitos como garrapatas, ácaros, chinches y mosca de la paloma. “Las palomas pueden ser un grave problema dado que cualquier lugar es bueno para anidar y llegan, incluso, a tomar las viviendas como si se tratase de auténticos palomares”, señalan.

Por otra parte, garrapatas, pulgas y mosquitos que pueden refugiarse en el césped del jardín y “conllevan riesgos de contagio de la Enfermedad de Lyme e infecciones resultantes de las mordeduras y picaduras que producen ansiedad, hinchazón y otras reacciones alérgicas peligrosas que en algunos casos pueden ser mortales”, exponen.

¿Cómo evitar que aparezcan las plagas?

Algunos consejos para prevenir su aparición son “elimiar fuentes de humedad y de alimentos para las plagas, colocar mosquiteras en ventanas, mantener una ventilación adecuada para eliminar olores y temperatura no excesiva, y limpiar periódicamente trasteros y otras posibles fuentes de anidamiento”, según los miembros de la entidad.

Asimismo, deben corregirse aquellos defectos estructurales que permitan la entrada de plagas, ya que sus vías de acceso son múltiples: sumideros, grietas en las paredes y zócalos, puertas y ventanas que no cierran adecuadamente, pasos de conducciones (gas, agua, teléfono, electricidad…) mal sellados o sin sellar, desagües obturados, o zonas húmedas en paredes exteriores que inciden en el interior.

En general, los expertos advierten que “se debe evitar el uso de productos químicos no profesionales”, ya que pueden causar resistencias en las plagas y contaminaciones. Del mismo modo, “no hay que dejar embaucarse con publicidad engañosa de productos y tratamientos milagrosos para todo tipo de plagas, que no son más que una estafa comercial”, aseveran.

Por último, en caso de tener animales de compañía, que se convierten en hospedadores de pulgas y garrapatas, “lo más recomendable es protegerlos con antiparasitarios y llevarlos al veterinario para impedir una infestación en la vivienda”, recuerdan.