La electroquimioterapia es un sistema eficaz para tratar los sarcoides en equinos

Los sarcoides se pueden tratar mediante numerosos protocolos diferentes: desde la criocirugía hasta la quimioterapia, pasando por diferentes métodos quirúrgicos y farmacológicos. Pero no todos funcionan igual en todos los casos.

La página web Thehorse.com publicaba recientemente una noticia en el que daba cuenta de un estudio llevado a cabo en la Universidad de Toulouse, en el que un equipo liderado por Youssef Tamzali, profesor de Veterinaria y diplomado ECEIM, ha comprobado la eficacia de la electroquimioterapia para tratar el sarcoide equino.

Los sarcoides son el tumor de piel más común en los équidos. Se trata de un problema antiestético y con un tratamiento complicado: existen numerosas formas de eliminarlos en principio, como la criocirugía, terapia con láser, terapia con luz, radioterapia, inoculación con Bacillus Calmette-Guerin, quimioterapia y diversas medicaciones de uso tópico. Pero no funcionan siempre y en todos los casos.

La electroquimioterapia combina quimioterapia y pulsos eléctricos, lo que permite una mayor penetración de los fármacos anticancerosos en el tumor que la inoculación tradicional. El protocolo se ha utilizado ya en el tratamiento de sarcoides equinos, pero nadie hasta ahora había hecho un estudio detallado de su eficacia con un número amplio de casos.

El equipo de Tamzali ha recopilado datos de los tratamientos mediante electroquimioterapia con cisplatino de 34 caballos, dos ponis, 11 burros y una mula, examinados en el Hospital Clínico Veterinario de la Facultad de Veterinaria de Toulouse entre 1999 y 2004. Estos animales presentaban un total de 194 sarcoides, de los que 75 eran recidivas o no habían respondido a los tratamientos utilizados.

La electroquimioterapia se utilizó sola o tras la extirpación parcial de los tumores, y el tratamiento se llevó a cabo cada dos semanas hasta un máximo de siete veces. Los animales recibieron anestesia total para cada tratamiento. Y los resultados obtenidos fueron muy buenos: el 97,9% de los animales no sufrió recidivas y el porcentaje alcanzó el 99,5% si hablamos de tumores individuales. Todos los equinos soportaron el tratamiento sin problema aunque se produjo algún efecto secundario, el más común edema en el área donde se ubicaba el tumor tratado durante 1 a 5 días. La cirugía para extirpar parte de los tumores grandes redujo la duración del tratamiento.

A pesar del inconveniente de tener que anestesiar a los caballos cada dos semanas para tratarlos, el protocolo de tratamiento es sencillo y el coste de un electropulsador resulta razonable para la clínica equina, según los autores de la investigación.

Fuente: Thehorse.com