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sábado 20 julio 2019
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Heces de mascotas al aire libre generan problemas de salud

El excremento y la orina de perros, gatos y demás animales, al mantenerse al aire libre genera múltiples afecciones respiratorias y estomacales debido a la gran cantidad de bacterias que contienen estas deposiciones y que al permanecer en las calles, se introducen al organismo humano por medio de la respiración y la ingesta de alimentos preparados en la calle; la escasa concienciación acerca de este tema y la falta de cultura de quienes no recolectan las heces de sus mascotas y dejan los excrementos, ha contribuido al aumento de los niveles de contaminación de la ciudad y las enfermedades.

Cientos de personas permiten a diario que sus mascotas defequen al aire libre sin importar las consecuencias, obviando su responsabilidad se perjudican a sí mismos y también a la población en general, es por ello que esta situación se ha convertido en un problema social.

Estudios efectuados por la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia –Fmvz- y la Universidad Nacional Autónoma de México -Unam- indican que un can de raza mediana evacua aproximadamente 600 gramos de excremento, es decir, al menos 18 kilos mensuales, hecho que aumenta el riesgo de que humanos y animales sufran de parásitos, graves infecciones y severos daños en las vías respiratorias.

Algunas enfermedades causadas por las heces de los canes son virosis como el hantavirus, rabia, hepatitis y neumonitis virósica; bacterias, entre ellas salmonelosis, brucelosis, tuberculosis, leptospirosis, cólera y shigelosis; parásitos como ascaridosis, filariasis, hidatidosis, sarna, leishmaniasis, amebiasis hepática y toxoplasmosis; el excremento al aire libre también es causante de dermatofitosis -hongos-, y dermatitis cutánea.

Diversos países a nivel mundial se han encargado de culturizar a sus habitantes sobre este tema, siendo un delito dejar las heces en parques y vías públicas. Existen en Argentina contenedores de desperdicios que son de uso exclusivo para que se coloque en ellos las heces que los animales dejan en plazas y demás lugares públicos.

En Venezuela esta cultura ha sido dejada al margen, tanto por algunas autoridades como por los habitantes del país, quienes haciéndose de la vista gorda, permiten que sus mascotas, especialmente los canes, defequen en la calle. Empeora esta situación el gran número de mascotas que vagan por las ciudades.

En los municipios Sucre, Baruta, Libertador y Chacao del Distrito Capital existen ordenanzas que prohíben dejar los excrementos de los animales al aire libre, siendo una obligación de los propietarios de las mascotas “recoger y retirar los excrementos, desperdicios o similares de las calles, avenidas, parques, plazas u otros lugares públicos que en ellos deposite el animal”.

En el caso particular del Táchira, han sido pocas las estrategias implementadas por los gobernantes regionales y municipales para evitar que los habitantes de la entidad sigan dejando los excrementos de sus mascotas al aire libre; no se conoce que ningún organismo aplique multas a quienes permiten esta acción que es perjudicial para la comunidad en general.

Por el contrario, los efectivos responsables del cumplimiento de las leyes son flexibles ante ciertas prohibiciones referentes a las mascotas, un caso específico de ello es que algunos funcionarios permiten la estadía de mascotas en el parque Metropolitano de San Cristóbal, aun cuando esta acción está prohibida y es del conocimiento público, ya que la norma se encuentra publicada en la entrada del lugar.

En dicho sitio recreacional, cientos de personas de todas las edades acuden a diario, el ingreso frecuente de mascotas a este sitio, aunado a la falta de cultura de quienes no recogen las heces de sus animales, genera que esta área sea un lugar donde pueden proliferar las enfermedades, se debe tener en cuenta que en este parque, niños y adultos se sientan en la grama y es en las áreas verdes donde algunas personas permiten que los animales orinen y defequen, este es uno de los motivos por los cuales la prohibición debería cumplirse a cabalidad porque se coloca en riesgo la salud de cientos de personas, pero este hecho en ocasiones es obviado totalmente.

La ignorancia en torno a este tema es una de las principales problemáticas que se debe atender, para que así las personas eviten que se siga dejando las heces de los animales en los lugares públicos, ya que la culpa de esta situación no es de los animales, sino de la gente; también es menester de las autoridades, brindar respuestas contundentes ante esta situación y generar políticas apropiadas para obligar a la recolección del excremento de las mascotas y sancionar a aquellos que incumplan las normativas, promoviendo con estas acciones una cultura de higiene y aseo.

Riesgo en la capital

El excremento de animales es una problemática evidente en varias zonas del Táchira, pero al ser San Cristóbal la urbe principal, es este municipio donde el problema es más frecuente, por la cantidad de animales que se encuentran en la calle y por el número de habitantes que residen en la capital de la entidad y que tienen mascotas; las heces al aire libre y la acumulación de basura incrementan los niveles de contaminación y los riesgos de padecer enfermedades, es por ello que las autoridades municipales y gubernamentales deben dar soluciones contundentes a esta situación que afecta a todos.

Fuente: Diario de los Ándes