El nuevo brote del ébola ya ha duplicado las muertes de la epidemia de 1975

El miedo generalizado en África por el virus del ébola es algo patente. Incluso, ya han nacido las primeras teorías conspiranoicas. El pasado sábado, según informa Reuters, en un momento de especial delicadeza por la gravedad de la situación, una exenfermera de un hospital de Sierra Leona se dirigió ante una multitud de transeúntes que se encontraban en un mercado de pescado y afirmó que el ébola en realidad había sido inventado para ocultar las prácticas caníbales que se producían en diferentes hospitales.

Las reacciones ante estas incendiarias declaraciones no se hicieron esperar y miles de personas se concentraron frente al hospital para protestar por ello. Algunos trabajadores del hospital se ausentaron del trabajo. La manifestación fue disuelta tras una dura intervención policial.

Liberia se ha visto obligada a cerrar sus fronteras para evitar riesgos

Hasta cierto punto es comprensible el miedo de la sociedad, ya que el riesgo es evidente. Este lunes, según ha informado EFE, Liberia ha anunciado el cierre de sus fronteras, a excepción de los aeropuertos y grandes puntos de entrada al país, y ha informado de la intención de realizar inspecciones a todas las personas que entren o salgan del país con el afán de intentar controlar la propagación del virus.

Más de 660 muertos en el peor brote de la historia

El virus del ébola se ha convertido en una de las mayores amenazas para la comunidad sanitaria internacional. Desde que el 26 de junio la Organización Mundial de la Salud alertara del peligroso brote, nacido en marzo en países África Occidental, ya han fallecido más de 660 personas.

Los tres países afectados son Liberia, Sierra Leona y Guinea. En ellos, según informaciones de la ONG Médicos sin Fronteras la situación no está controlada desde hace más de un mes y se está haciendo complicado poner solución a esta epidemia.

Países colindantes a los tres estados más afectados, como Malí, han sufrido algunas víctimas y otros, como Costa de Marfil, han tomado medidas (se ha prohibido la venta de carne de animales silvestres) para evitar casos de ébola. Sin embargo, este virus ya ha llegado a Nigeria, Estado no fronterizo con Sierra Leona, Liberia o Guinea.

¿Qué es el ébola?

El ébola, tal y como anuncia la OMS, es un virus que se detectó por primera vez en 1976 en zonas de Sudán y la República Democrática del Congo, muy cercanas al río Ébola (de ahí su nombre).

El contagio entre personas puede darse a través del contacto directo e indirecto

Su tasa de mortalidad puede llegar hasta porcentajes cercanos al 90%, es especialmente complicada su prevención y su principal síntoma es la aparición de fiebre, al que se añade la sensación extrema de debilidad, fuertes dolores de cabeza, musculares o de garganta, así como vómitos, diarrea, erupciones cutáneas o hemorragias. Para diagnosticarlo hay que recurrir a diferentes pruebas y su periodo de incubación varía entre 2 y 21 días.

El aspecto más complejo de este virus es su cura ya que no existe ninguna vacuna ni un tratamiento específico. Esto provoca que tan solo puedan realizarse cuidados intensivos en los que se intenta evitar la deshidratación y el extremo debilitamiento del afectado.

Se cree que los huéspedes naturales del ébola son determinadas especies de murciélagos, pero muchos animales pueden actuar como transmisores. El contagio a un humano se produce a través del estrecho contacto con un animal infectado, y cuando un humano es infectado es especialmente peligroso, pues puede transmitirlo a otras personas de su entorno tanto con contacto directo como indirecto.

¿Es peligrosa esta epidemia?

La respuesta es clara: sí. Nos encontramos ante el brote más elevado desde que se descubrió en 1976, ya que nunca las cifras de fallecidos habían superado la barrera de las 300 personas y actualmente ya duplica esta cantidad.

Kent Branly, médico voluntario, ha contraído el virus

Su naturaleza, así como su fácil transmisión, hacen que sea una epidemia potencialmente peligrosa y si no hay una rápida intervención puede descontrolarse, como ha ocurrido, y ser muy difícil su sujeción.

Además, ya no solo están infectados los nativos de los países afectados, sino que, tal y como informa Europa Press, la semana pasada quedó confirmada la infección del médico voluntario Kent Branly que se encontraba en Liberia como director médico de un centro de Samaritan’s Purse.

Fuente: El Confidencial