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viernes 16 noviembre 2018
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Continúan los problemas presupuestarios de comida para animales

El zoológico de Caricuao cumplió sus 39 años a finales de julio sin muchos de los animales que solía exhibir. La crisis que atraviesa Venezuela parece permear todos los niveles e instituciones y los parques nacionales no están exentos, pero también hay situaciones desnudan diversas irregulares.

Marlene Sifontes, dirigente del sindicato de Inparques, asegura que ha recibido reiteradas denuncias en los últimos meses por parte del personal de los zoológicos de Caracas, incluido el de Caricuao, que reportan la muerte de los animales por deficiencias en sus dietas alimenticias. Otras denuncias recibidas dejan entrever la necesidad de equipos para vigilancia y medicamentos de uso veterinario. Y otras señalan el mal manejo de los parques nacionales y su presupuesto.

Zoologico de Caricuao 5

De acuerdo a las denuncias de la dirigente sindical, más de 50 animales han muerto en los últimos meses en el Zoológico de Caricuao y en el Parque del Este. En este último, según los trabajadores, la deficiencia alimenticia los afectó gravemente desde julio, mes en que se quedaron sin alimentos para la fauna que exhiben y a los que mantuvieron a base de los frutos conseguidos de los árboles del parque. Las denuncias sobre Caricuao señalan que los animales herbívoros fueron alimentados con pequeñas raciones de auyama, excepto los carnívoros que son alimentados con carne provista por el hipódromo cercano.

La comida finalmente arribó a los parques la primera semana de agosto, luego de que medios de comunicación nacionales e internacionales se hicieran eco de las denuncias formuladas.

Podría suponerse que la razón sobre la tardía llegada de los alimentos obedece a motivos económicos, relacionados los problemas presupuestarios derivados por los bajos precios del petróleo. Pero en los últimos seis meses algunos de los funcionarios de Inparques han gastado aproximadamente un millón de bolívares únicamente en estadías en hoteles.

Una de esas funcionarias, quien también está relacionada con el Frente Francisco de Miranda, a pesar de que renunció a Inparques en septiembre del año pasado, continúa viajando con recursos del instituto. Runrun.es tuvo acceso a una factura que muestra el pago de 431.777,00 bolívares por los servicios de hospedaje de la ex funcionaria, que estuvo en las Residencias Anauco Suites desde el 01 hasta el 30 de abril.

Otra de las facturas a nombre de Inparques es de 632.352 bolívares por la estadía en las mismas residencias de un funcionario del organismo que, de acuerdo a fuentes internas, pertenece a la “Gestión Interna Comunitaria”, un área que en la estructura formal de Inparques hasta hace poco no existía.

Desde el sindicato de Inparques los trabajadores desconocen la razón por la que estos funcionarios, y la dirección del organismo, permiten viajes de tal costo cuando ese dinero podría usarse para comprar alimentos para los animales o para comprar equipos e insumos que necesita el personal de los parques nacionales.

El sindicato ha denunciado los decesos, las deficiencias y demás irregularidades que padecen ante el Ministerio Público para que sea realizada su debida investigación.

A los animales les suministra medicamentos para humanos

Las carencias las han sentido desde los animales hasta sus cuidadores. El hospital del Zoológico de Caricuao no cuenta con los insumos suficientes, a pesar de que asociaciones como Aproa y la misión Nevado suelen donar insumos médicos. En ocasiones han debido administrar medicinas humanas a los animales bajo estricta vigilancia veterinaria, explica una funcionaria del parque.

La falta de seguridad dentro de las instalaciones es un problema que le ha impedido a más de un visitante disfrutar del parque. El Ministerio Público recientemente tomó medidas de seguridad y ordenó la instalación de un puesto de control de la Guardia Nacional Bolivariana en los accesos y salidas del zoológico. Cabe recordar que las 630 hectáreas del parque colindan con algunos peligrosos barrios de la ciudad, como Macarao, El Onoto y Los Telares, a través de los cuales se puede acceder al terreno de la institución mediante acueductos y zonas no cercadas.

Las labores diarias dentro del parque se han visto interrumpidas continuamente por las fallas en sus equipos y sus insumos, afirma uno de sus vigilantes. A menudo los empleados necesitan desde rastrillos hasta bolsas para la basura para el mantenimiento de las áreas verdes, sin poder hacer nada al respecto. En otros casos, los vigilantes han tenido que quedarse de brazos cruzados por no tener radios para comunicarse mientras recorren el lugar y la falta de linternas imposibilita la vigilancia durante la noche.

Otro aspecto afecta a algunos de los trabajadores que más compenetrados están con el bienestar de los animales y los terrenos de los parques. La dirigente del sindicato comenta que muchos están bajo amenazas de sus superiores por denunciar la precaria situación de los zoológicos.

Muertes contadas y sin contar

Las acusaciones por la presunta muerte de los animales habían calentado las redes sociales para luego explotar con la noticia de que el único caballo del parque fue encontrado descuartizado. Los informes presumen que el equino fue asesinado para robar su carne, ya que en sus huesos no quedaba carne. Otras teorías presumen que el asesinato pudo haber respondido a intereses religiosos. La dirigente sindical, Marlene Sifontes, añade que la primera impresión de los directivos del zoológico fue contar que el animal había escapado, pero cedieron ante las presiones de los trabajadores que exigieron contar la verdad.

La muerte del caballo no es la primera que sacude a Caricuao. A finales del 2015 uno de los hipopótamos murió por haber ingerido dos pelotas. Y en el pasado julio, dos de las tres dantas que habitaban el zoológico murieron, lo cual fue denunciado al Ministerio Público por el sindicato de Inparques para su debida investigación, ya que las declaraciones oficiales no corresponden a la versión de los empleados.

Un “ancianato” de animales

Otra gran problemática del Parque Zoológico que amenaza su futuro como exhibidor de la diversidad animal deviene de la falta de intercambios de especies entre otras instituciones. Los animales que otrora pudieron ser traídos de lejanos continentes son los últimos extranjeros que permanecen en el país.

Muchos de ellos han muerto de vejez sin poder reproducirse y dejar crías para prolongar la especie en Venezuela. Y los que quedan, en etapa de adultez la mayoría, son ejemplares únicos que no tienen pareja para aparearse. Este es el caso del jaguar, la zorra, el coatí, el hurón, la elefante, y el hipopótamo. Tampoco pueden reproducirse las búfalas, ya que todas son hembras. Y el bisonte con sus 20 años, ya ha superado la esperanza de vida de su especie, por lo que su reproducción no parece probable, explica el personal de Caricuao.

Otro es el caso de los tres leones, dos machos y una hembra, cuyo apareamiento no es aconsejable ya que el personal del parque sospecha que los felinos provienen de la misma camada, y de reproducirse entre ellos, sus crías podrían nacer con problemas de salud. La yegua y el fallecido caballo negro también eran hermanos, por lo que su apareamiento estaba descartado.

Son pocos los animales que sí pueden reproducirse, como las llamas, de las cuales hay seis entre machos y hembras, y los cunaguaros que hace unas semanas tuvieron un cachorro. Los chivos, ovejas y patos también suelen reproducirse con frecuencia por la gran cantidad que hay.

Todo esto ocasionará que las especies de animales adultos y ancianos que no tienen cómo reproducirse, como el jaguar, el bisonte, las búfalas, y algunos de los pumas, eventualmente se extingan de Caricuao. Es así como el parque no solo ha perdido a sus famosos tigres de bengala; también ha perdido su posición como uno de los mejores zoológicos del país.

Fuente: RunRunes