Buscar
Viernes 26 Mayo 2017
  • :

Los animales también sufren estrés

El estrés es una respuesta física ante diferentes estímulos ambientales, sociales y psicológicos que, no solo afecta a las personas. Desafortunadamente, nuestras mascotas también pueden padecerlo

Esto de debe generalmente, a que comparten gran parte de nuestro estilo de vida el cual, en ocasiones, suele ser demasiado acelerado, generando cambios que podrían afectar considerablemente su conducta.

Los animales también pueden sufrir de estrés

Los animales también pueden sufrir de estrés

Los perros y gatos suelen captar nuestro estado de ánimo con facilidad, por ende, si nos encontramos bajo una situación estresante, sin darnos cuenta le estaremos generando estrés a nuestras mascotas.

De la misma forma ocurre cuando no se les ha impartido una enseñanza adecuada y de forma brusca pretendemos que se acostumbre a una situación determinada, o si le prohibimos algo que antes solía no importarnos.

Por ejemplo, si estamos todo el día con nuestra mascota y de pronto comienzan a pasar largas horas solos, esto les produce ansiedad por separación. O si permitíamos que se montara en los muebles y pasa a ser motivo de castigo, podría generarles frustración.

Los viajes largos también es un factor generador de estrés, bien sea en auto o en avión, estar en un lugar muy abarrotado, ruidoso, o caliente durante mucho tiempo, suele ser fatal para ellos. La falta de afecto por parte de su cuidador es una causa importante de estrés.

Las peluquerías caninas, las visitas al veterinario y la pirotecnia también son causantes de estrés en los animales. Consulta a tu veterinario acerca de los fármacos que tu mascota puede consumir, respetando siempre las indicaciones y las dosis recomendadas.

Por todo esto es vital que nuestras mascotas se encuentren en un ambiente optimo según sea el caso. Sean perros, gatos, aves, hámsters, tortugas o peces, deben tener un espacio limpio, acorde a su tamaño y con elemento que puedan servirles de distracción. Sin obviar una alimentación adecuada y educación temprana.

Debemos estar alerta a su temperamento, ya que el estrés podría desarrollarles personalidades destructivas, vómitos, temblor, babeo excesivo o decaimiento.

Fuente: Entorno Inteligente