Buscar
Jueves 23 Marzo 2017
  • :

Sugerencias para la cría de pequeños y medianos rebaños ovinos en sistemas extensivos en el trópico americano

La gran mayoría de las crías ovinas en la América tropical se manejan de forma extensiva, sin ningún o muy pocas normas zootécnicas, lo cual las hacen improductivas o con muy baja rentabilidad.

Dentro de las principales causas de esta situación se encuentra que los rebaños cumplen funciones ajenas a la productividad, tales como servir de desmalezadores o para cubrir compromisos sociales. Otra de las causas es el bajo nivel socioeconómico de los criadores tradicionales los cuales poco o nada le invierten al rebaño. Esta situación, no obstante, es extensiva a criadores de mejor nivel que no consideran a los ovejos como una alternativa rentable, sino como una actividad marginal que a la larga, termina siendo eliminada del fundo.

En los últimos 15 años, la actividad ovina ha tenido en Venezuela un repunte considerable, atrayendo la atención de nuevos criadores y de profesionales que quieren invertir en este rubro. Sin embargo, estos siguen manejándose de manera extensiva, en libre pastoreo por todo el predio, con la aplicación de algunos planes sanitarios, como lo son vacunaciones y en algunos casos, desparasitaciones. Con esto, aunque ha mejorado en algo los rebaños, la productividad sigue siendo baja, por lo que a mediano plazo causa la frustración del criador y posterior abandono de la actividad.

La intención del presente artículo es dar a conocer algunas sugerencias sencillas de manejo, que pueden ayudar a aquellos criadores que se están iniciando o que tienen ya cierto tiempo en la actividad, pero que no han logrado los niveles productivos satisfactorios que permitan mantener e incluso expandir la actividad.

Sugerencia Nº 1: Realice las inversiones mínimas necesarias para organizar el rebaño.

Cuando se cuenta con rebaños cuyo número de reproductoras sea mayor o igual a 20, estas nos llevaran en dos años a por lo menos 80 cabezas y a 100 si son 30, números nada despreciables. Para esta cantidad de animales (y si es mayor con más razón) es necesario hacer las siguientes inversiones:

Construya un aprisco lo suficientemente amplio como para albergar a todo el rebaño. Considere 2 m2 para hembras paridas y horras y 1m2 para los borregos y borregas. Para su diseño, consulte con su agrotécnico de confianza o utilice su imaginación de acuerdo a sus necesidades. Inclúyale divisiones que faciliten el aparte de animales enfermos, hembras recién paridas que ameriten atención, faenas de vacunación, desparasitación o cualquier tratamiento sanitario que se requiera.

Construya una majada que sirva de recepción a los animales y que facilite su entrada al aprisco. Esta majada también se pueden utiliza como corral de descanso cuando el clima lo permita. La construcción de un corral con divisiones, aunque es opcional, permite reducir el rebaño en grupos más pequeños y facilita enormemente las faenas de aplicación del plan sanitario, apartes de animales para la venta o para clasificar y seleccionar el rebaño. Si esta corto de dinero, entonces haga las divisiones en el aprisco.

Cerque y funde por lo menos 4 potreros, que le sirvan de depósito para manejar ciertos grupos etarios por un lapso de tiempo determinado y que permitan la rotación de los mismos. El área de dichos potreros dependerá de la cantidad de corderos para destetes que produzca el rebaño, así como hembras de descarte y corderos para cebar. Dependiendo de la extensión del predio y del tamaño del rebaño, tome como referencia áreas de ¼ , ½ o 1 Ha por potrero.

Construya las aguadas necesarias para su rebaño y ubíquelas estratégicamente, de manera que el rebaño no tenga que caminar mucho para beber. Por lo general, un abrevadero en la majada y dos en los potreros de depósito son suficientes. De todas maneras, la extensión del predio y el tamaño del rebaño dirán la última palabra.

Sugerencia Nº 2: Seleccione su rebaño.

En las crías extensivas, la selección del rebaño es una práctica que poco o en nada se realiza, Esto conlleva a tener animales viejos, hembras mal conformadas, machos indeseables. Una vez que halla hecho las inversiones mínimas sugeridas, recoja su rebaño y hágale una limpieza general: Descarte las hembras muy viejas, mal conformadas, malas criadoras. Descarte su reproductor si esta viejo o si es mal conformado, que no encaje en ningún patrón racial conocido o que tenga una tasa de preñez baja. Castre a todos los corderos y venda inmediatamente a los que por edad ya no se puedan castrar pero que si se puedan cebar o sacrificar. Tal ves usted estará pensando que le estoy sugiriendo acabar con su rebaño, pero es preferible quedar con pocos animales de calidad que con todo ese “cachivachero” improductivo.

Después de la limpieza, deposite todo ese “Cachivachero” en los potreritos de depósito y haga una nueva limpieza: Venda de inmediato lo que usted considere que es urgente vender y cebe a los animales que su condición se lo permita.

Con su rebaño ya limpio, adquiera hembras de calidad para reponer las que eliminó o para completar las que sus borregas seleccionadas no alcanzaron a cubrir. Comience con 20 hembras mínimo. Esto permitirá utilizar al reproductor en toda su capacidad. Adquiera un reproductor puro o de alto mestizaje donde un criador o Institución conocida, verificando que sea bien conformado. Evite por todos los medios los “culo ””””””””e puya” y seleccione aquel que sea “empulpado”, es decir, con cuartos traseros llenos.

Sugerencia Nº 3: Maneje su rebaño adecuadamente.

Después de haber hecho las inversiones necesarias y haber seleccionado su rebaño, manéjelo de la siguiente forma:

Establezca una temporada de monta: Esto es valido para rebaños mayores de 20 hembras. La temporada le permitirá evaluar a su reproductor, planificar los nacimientos para la mejor época del año en su región, así como los destetes y la conformación de los lotes para venta. Maneje una relación máxima de 30 hembras para un reproductor y que la temporada no exceda a los 50 días. Utilice los potreritos para ubicar al morueco cuando no este en temporada.

Supervise los nacimientos: Esto es necesario ya que garantiza la tasa de supervivencia de los corderos. Traslade a las hembras recién paridas a los potreritos de depósito o enciérrela en el aprisco por espacio de 8 días mínimo. Devuélvala al rebaño cuando el cordero esté en condiciones de seguirla sin inconvenientes.

Castre a todos los machos. Esto evitará preñeces indeseadas. No seleccione machos en su rebaño hasta que halla logrado un mejoramiento genético significativo.

Realice los destetes sistemáticos entre los 90 o 120 días de edad de los corderos. Para ello, aparte los corderos y llévelos a los potreros de depósito por espacio de 1 mes. Después de este tiempo, incorpórelos al rebaño nuevamente.

Realice pesajes periódicos en el rebaño (mínimo mensual, máximo trimestral), especialmente en los corderos. Manténgalos en el rebaño hasta que alcancen los 25 Kg las hembras y 28 Kg los machos. En este momento, seleccione las hembras que necesite y envíe a las sobrantes con los machos a los potreros de depósito. Venda a las hembras entre los 25 y 30 Kg y cebe a los machos hasta que alcancen los 33 – 35 Kg. momento en que están aptos para el sacrificio.

Aplique planes sanitarios periódicamente: Esto implica desparasitar el rebaño por lo menos 3 veces al año (4 es lo ideal) cambiando el producto todos los años, aplicar las vacunas anuales que establece el plan nacional de vacunación (Aftosa y Rabia en el caso de Venezuela), aplique vitaminas a los animales que lo requieran.

Establezca un plan de suplementación, bien sea con sales y minerales e incluya concentrados en los grupos estratégicos: machos en ceba, hembras lactantes o hembras antes y durante la temporada de monta. Esto ayuda a aumentar la tasa de ovulación y por consiguiente, incrementa el número de corderos. Si las finanzas no lo ayudan, incluya solamente la suplementación con sales y minerales.

Lleve inventarios de su rebaño, así como los records productivos del mismo: Nacimientos, muertes, pesos al nacer, destete, a los 6 y 9 meses de edad, entre otros. Esto le ayudará a visualizar el funcionamiento del rebaño y tomar las decisiones necesarias a tiempo.

Si se aplican estas sugerencias, los cambios en el rebaño serán radicales al corto plazo, observándose una homogenización en el tamaño, conformación y estampa del mismo, la calidad y cantidad de los corderos y corderas obtenidos será mucho mayor y por consiguiente, el aumento de los ingresos será notable.

Es bueno recalcar, que la oveja de pelo u ovejos (como se les denomina en Venezuela) es un animalito que responde muy bien a las mejoras que se les haga, por lo que vale la pena la inversión. Recuerde también, que el éxito dependerá de la constancia en la actividad y de cómo se mueva usted en el mercado para colocar sus productos.

Fuente: Engormix