Prevenir la onfalitis para reducir la mortalidad durante la primera semana

20 sep, 2011

Una de las principales causas del incremento de mortalidad de los pollos durante la primera semana es la onfalitis, o infección del saco vitelino del ombligo: una enfermedad de la incubadora conocida también como “enfermedad de pollo blando” y “ombligo defectuoso”.

Pueden estar involucradas diversas bacterias, tales como coliformes, Staphylococcus, Streptococcus y Proteus. Por lo general la mortalidad comienza dentro de las 24 horas después de la eclosión y alcanza su pico más alto entre el quinto y séptimo día. Los niveles frecuentes de mortalidad son entre cinco y diez por ciento, por lo cual la onfalitis es un reto importante para la productividad después de la eclosión – y en gran medida prevenible.

Los pollitos afectados parecen estar deprimidos con las cabezas caídas. El examen post-mortem revela decoloración alrededor del ombligo y una inflamación del saco vitelino con los vasos sanguíneos dilatados, junto con un olor desagradable. Los pollitos se sienten ‘blandos’, lo cual indica la presencia de edema subcutáneo. Para que se produzca la onfalitis deben estar presentes las bacterias causantes, y una vía de ingreso al saco vitelino.

Los pollitos no nacen en un ambiente estéril. La probabilidad de desarrollar onfalitis es mucho mayor en un lote donde hay huevos con fisuras, o si las bandejas nacedoras no se limpian y desinfectan antes de transferirlos. Las presiones de infección se pueden reducir eficazmente mediante buenas prácticas de higiene.

Con la incubación óptima, los pollitos nacen normalmente con el ombligo debidamente cicatrizado. En algunos casos, aunque el ombligo puede estar un poco abierto al eclosionar, debe cerrarse de manera natural al cabo de un par de horas, mientras que los pollitos se secan. En este escenario la incidencia de la onfalitis es mínima.

Sin embargo, si el ombligo muestra alguna deformidad se crea un punto de ingreso para las bacterias. Los nutrientes de la yema combinados con la temperatura corporal del pollito, producen una rápida multiplicación bacteriana. La inmunidad materna no ofrece suficiente protección contra este invasivo desafío, mientras madura el sistema inmunológico propio del pollito.

Pueden existir varias razones para una mayor incidencia de la deformidad del ombligo. Las temperaturas de incubación demasiado elevadas, especialmente durante los últimos días del ciclo provocan un ombligo que parece un “botón negro”. Las temperaturas demasiado bajas durante los últimos días de incubación producirán ombligos mal cerrados.

La humedad demasiado alta durante la incubación da como resultado insuficiente pérdida de peso. Como resultado, el saco vitelino residual aumenta de tamaño, lo cual impide que el ombligo se cierre correctamente. Por el contrario, cuando la humedad es demasiado baja, el saco vitelino se deshidrata y se vuelve duro, lo que puede dañar el tejido sensible alrededor del ombligo.

Se observan más pollitos con ombligos negros con costra cuando los huevos se almacenan durante largos períodos antes de la incubación, lo cual indica que el ombligo estuvo sin cicatrizar en el momento de la eclosión.

El uso estándar de antibióticos para prevenir la onfalitis no es una solución sostenible y se debe evitar.

Asesoramiento

  • Mantener rigurosa higiene, desde el nido de postura hasta la incubadora, para reducir al mínimo la incidencia de huevos contaminados.
  • Evite que se mojen los huevos, por ejemplo, por sudoración, ya que esto da lugar a que las bacterias penetren.
  • Limpiar y desinfectar rigurosamente después de cada uso las incubadoras y nacedoras, bandejas y cestas, equipo de transferencia etc.
  • Asegúrese que las canastas nacedoras estén completamente secas antes de la transferencia, para reducir al mínimo el riesgo de ingreso de bacterias a través de los poros.
  • Considere la posibilidad de fumigar la incubadora después de la transferencia si un lote de huevos tiene huevos con fisuras.
  • Anhele producir pollitos de un día sin deformaciones en el ombligo optimizando las condiciones de incubación, considerando raza, edad materna y tiempo de almacenamiento.
  • Tenga como objetivo la ventana más estrecha posible de la incubadora – y no tire de los pollos si algunos están todavía húmedos, ya que estos probablemente tengan el ombligo ligeramente abierto aún.
  • Maneje los pollitos bajo óptimas condiciones climáticas, desde el momento de retirarlos hasta colocarlos en la granja, para evitar enfriamiento o calentamiento, ya que cualquiera de las dos condiciones será perjudicial para el estado inmune de los pollitos y la reabsorción del saco vitelino.
  • Estimule el consumo de alimento tan pronto como lleguen los pollitos a la granja, para acelerar la reabsorción del saco vitelino.

Fuente: www.elsitioavicola.com

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